...a través de Bertha Dudde - 31.03.1960
BD 7564 Presentación de la Última Cena …

Todos vosotros que escucháis Mi Palabra y la recibís en vuestros corazones y que ahora actuáis conforme a ella, os movéis en Mi gracia. Entonces evaluáis un don de gracia de una fuerza inconmensurable, seréis llenos de Mi Espíritu, que ahora se derrama en vosotros a través de Mi Palabra. Y os resulta fácil creer porque Mi Palabra desde lo alto es pruebe de Mi amor por vosotros, y Mi amor es ahora también vuestra garantía de que recibiréis la verdad de Mí.

Vosotros os encontráis en una gran gracia a través de la recepción de Mi Palabra, y vuestras almas obtienen un gran beneficio espiritual de ella, porque todo lo que se les transmite les sirve para la maduración. Si ahora recibís Mi Palabra directamente de Mí, incluso si se os transmite a través de Mis mensajeros, estáis extrayendo del manantial … estáis bebiendo el agua de la vida en el manantial, que Yo Mismo he abierto para vosotros. Si os dejáis alimentar y recibir bebida por Mi Mismo, os estáis acercando a Mi Mesa y participáis en la Cena del Señor Conmigo … estáis recibiendo el alimento que vuestra alma necesita para poder madurar en esta Tierra …

Y Yo Mismo soy Quien os proporciona el alimento, porque Yo sé lo que necesitáis para la Salvación de vuestra alma. Yo sé que vuestra alma es débil y necesita ser fortalecida; Yo sé que está enferma y necesita medicina que la sane; y sé que solo el alimento que Yo Mismo os doy la hará sanar y fortalecerse. Por eso, os invito continuamente a venir a Mi Mesa y tomar la Cena del Señor Conmigo. Pero vosotros mismos debéis venir a Mí; debéis tomar el camino hacia el manantial del que brota el agua viva; debéis inclinaros y beber, para que vuestra alma sea refrescada y fortalecida para poder continuar su camino terrenal.

Debéis aceptar Mi Palabra y no debéis conformaros con un alimento inferior que se ofrece en otros lugares, un alimento que no nutre a vuestra alma. Debéis pedirme a Mí por alimento y bebida para vuestra alma. Porque solo Uno puede ofreceros la maná del cielo, solo Uno puede traeros Su Palabra desde lo alto, y este es la Palabra Misma desde la Eternidad. Y cuando la Palabra Misma se incline a hablaros, abrid vuestros oídos y vuestros corazones y escuchad lo que tengo que deciros. Cuando Yo Mismo os invito a acercarse a Mi Mesa para que Yo os sacie, aceptad esta invitación y sed Mis huéspedes, recibiendo, recibiendo con gratitud del Anfitrión lo que Éste os ofrece.

Y si ahora os confiáis en Mí y Me permitís cuidar de vosotros, entonces os proveeré de todo lo que vuestra alma y vuestro cuerpo necesiten durante vuestra existencia terrenal. Sin embargo, Mi preocupación por vuestra alma es primordial, para que no sufráis daño y perdáis la vida eterna. Por lo tanto, siempre os daré a conocer Mi voluntad a través de Mi Palabra, para que la sigáis y preparéis vuestra alma para la vida en el reino espiritual. Recordaré de vuestra alma para que no pase hambre, y también proveeré al cuerpo lo que necesite mientras el alma habite en éste.

Debéis ser saciados tanto en lo espiritual como en lo terrenal, debéis saber que podéis dirigiros a Mí en cualquier momento, tanto en la necesidad espiritual como terrenal, y que jamás pediréis en vano … Pero vosotros mismos debéis venir a Mí, debéis buscar el manantial que se ha abierto para vosotros a través de Mi amor … Debéis dejaros abordar de Mí y recibir con gratitud todos Mis dones de amor de Mi mano … y entonces evaluaréis las gracias que Yo os concedo en abundancia, para que maduréis en vuestra alma, para que alcancéis el Reino de los Cielos y seáis bendecidos …

Amén